Noche 42

Los nervios.
Esos putos nervios que te detienen ante la puerta
donde puedes observar al mundo, siendo de tu miedo, el siervo.
Observas quieto, y piensas.
Te detienes tanto en pensar
que no te das cuenta de que la vida pasa y se te va;
y con ella tus años de cometer errores, aciertos, locuras,
tiempo, experiencia, y oportunidad.
La oportunidad de saber qué pasa
si empujas hacia un lado al miedo y las dudas y te dejas llevar;
error, arrepentimiento o alegría,
qué más da.

Una sensación molesta que solo puede durar
una primera impresión, un momento,
por algo a cambio que podría valer la pena descubrir.

Simplemente sé tú; arriésgate a vivir
que la vida está
para improvisar.