Noche 41

¿Cómo se supera esto?
Cómo se tapa el daño hecho
que hiere con más intensidad cada noche sobre el lecho.
Con qué tapar las voces de más que nos alzamos
al intentar explicarnos y no entendernos.

Nuestros brazos no son capaces de abrazarnos
y las manos huyen de las caricias de nuestros dedos.
La seguridad ya no nos salvaguarda
y ya vienen cerca nuestros miedos.

Nos pedimos tiempo muerto,
nos miramos a los ojos con una honda tristeza,
pero evitamos mirarnos, en esta guerra de campo abierto.

¿Cómo superar esto?
Los días se tiñen de negro,
las sonrisas se vuelcan del revés
como el reflejo de edificios sobre el Río Ebro.
El paso ligero desacelera, porque ya no hay adónde ir.
Nos sentimos tan perdidos, porque pese a esta crisis,
seguimos queriéndonos, y puede, que eso sea nuestro elixir.