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Vete de mí

Te buscaba en otros ojos, en otro pelo, en otras caras nuevas
que pudieran recordarme a ti,
como si de alguna manera te tuviera.
Pero no eras tú, y eso no me hacía feliz.
Me he dejado caer en manos que no eran las tuyas,
intentando lidiar con la carencia que me suponías.
Pero solo he sentido un vacío que magulla.
Y no supe cómo decirme a mí misma que te olvidara.
Quería que te fueras, que de una vez dejaras de estar en mi mente,
y aunque llevara ese peso a cuestas, no lo soportaba.
No soportaba que estuvieras sin estar,
que fueras recuerdo pasado,
que fueras herida sin sanar.
Me preguntaba cada día,
qué hacía yo tan perdida en ti, y tú tan como si nada.
Y me preguntaba por qué no volvías.
Dejaste olvidado cómo yo contigo he sido,
cómo fuiste tú también conmigo,
y con todo ello, qué fue lo que sentimos.
Parecían emparedadas de todas tus palabras,
las cuatro paredes de mi cuarto.
Y me quedaba mirando a la nada, tan perdida como te miraba a ti,
como si fueses alguna piedra preciosa de cuarzo.
Allá donde mirara, solo te veía a ti,
incluso cuando cerraba los ojos y me rompía los tímpanos
con música alta, tú hacías más ruido aún, dentro de mí.
Te he llorado noches, gritando bajito "vete de aquí".
Eres el hit que se repite una y otra vez, hasta aborrecer.
Yo aborrezco esa sensación de que no estés.
Y ahora intento vencer todo ese dolor que he sentido,
rehaciendo mis descosidos.
Esos que tú has deshilvanado.
Quizá me hago creer que ya no estás tan en mi cabeza,
pero no quiero quedarme en algo que fue y ya no es,
y que al pensar solo me produce una enorme tristeza.
Hace un tiempo que empecé a borrar todas estas ganas
de volverte a ver.
Aunque no es fácil, lo voy intentado.
Te juro que si pudiera elegir, te elegiría a ti, una y otra vez,
pero sé que tú a mí no.
Que no eres tú quien me ve con ojos de querer más, soy yo.
Soy yo quien se aferra a alguna remota posibilidad de tenerte.
Pero quiera o no, olvidarte

es la mejor elección.

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