lunes, 28 de noviembre de 2016

Ausencias

A veces creo que al girarme,
te encontraré a mi lado como si no te hubieras ido.
Me pesa tu marcha,
que llena mi existencia de pesimismo.
¿Y ahora quién va a estar a mi lado
cuando  n a d i e  sepa que estoy mal?
Y aunque vuelva a reír, a correr, o a sentir,
en cualquier momento la pena siempre vuelve a pesar.
Y no como una superluna, que ocurre cada varios años.
Tú ocurres entre milésimas de segundo,
entre instantes, entre ratos...
Ocurres sin más.
Sin un control específico y sin límite ni caducidad.
Como si las agujas del reloj se parasen,
así está mi mente sin querer creerse
que tú no vuelves.
Que ya no vuelvo a verte.
Pero vives de alguna manera aquí conmigo,
mientras yo te recuerde,
salvándote de la ausencia,
y salvándome a mí de la tristeza
que provoca no tenerte.

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