sábado, 18 de junio de 2016

Historias mal cerradas

Te arropas en tu pasado,
te mojas los labios de sabor
recuerdo amargo.
Me pides que me marche,
y te resistes a quererme ,
porque dices que no puedes.
Que te quedas en
aquel incumplido por siempre.
Me rompes a mí
porque sin quererlo
me has querido
y te quiero yo.
me hieres y no sabes cuánto,
porque me has abierto tus brazos
y cuando tienes mi corazón
a menos dos milímetros de ti,
me dices que no.
Te alejas, me alejas,
quieres que todo cambie conmigo,
que no has terminado de curarte.
Que todo ha ido rápido.
Y te he entrado como el aire.
Necesario e implacable.
Pero
por querer curarte tú,
me has hecho daño a mí,
y tal vez hubiera sido más fácil
haberme dejado ayudarte a hacerte feliz.
Y no castigarte
o castigarnos,
preguntándote si es pronto
o si está bien.
Por darte cuenta de repente
de que entre tú y yo,
estaba esa herida, también.





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