Ir al contenido principal

Guardándote el sitio

Te encuentro en tantos detalles

que parece que vivo

en el interior de tus bolsillos.

No es fácil no hacer

implosión al pensarte

y sentir las cáscaras de miedo

por los tobillos.

Yo sólo quise que sacaras

punta a mis dedos contra tu pecho,

para colmar en mis manos

las ventajas de enredarme en tu pelo,

e hicieras amistad  con mis monstruos

para que por las noches

no sean más mi insomnio.

No sé qué tal ves tú la idea,

pero yo lo veo todo bien si es contigo,

porque eres tú todo lo que me rodea.

Todo lo que alcanzo a ver,

imaginar

y a devorar en mi cabeza,

pero estás sin estar

y así es difícil que no me escueza.

Yo te guardo un sitio

por si quieres venir.

Quizá no sea el más cómodo o el mejor,

pero tiene tus medidas y no encaja cualquiera.

Sin embargo,

tú conjuntas muy bien en mí.

Comentarios