lunes, 25 de abril de 2016

Obstinación



He procurado intentar no pensarte.
Pero he necesitado correr a buscarte.
¿Dónde estás?
Que necesito que me abraces como antes.
Quiero de ti,
aunque me rompas en pedazos,
y tus culpas sean para mí.
Aunque me deshagas en tus manos.
Pero ya no puedo con esta angustia
que me mata por las noches.
Y así, sin dormir, escucho nuestras voces.
Cuánto nos queríamos…
O al menos pensaba que me querías
como yo a ti.

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