miércoles, 27 de abril de 2016

Nuestra vida


Hay cosas que están hechas para un instante, 
otras para una etapa, y otras, sin embargo 
para toda una vida. 
Pero tú
fuiste el envoltorio de mi piel, 
quien a tu placer, decidías qué hacerme sentir. 
No sé porqué siento que aún me duele... 
Puede ser porque cuando estuve contigo 
creí que no había nada más seguro 
que saber que siempre estarías. 
Debí haber tenido en cuenta que la vida es una noria 
que allá tras donde para, nunca es la misma. 
Y aquélla vez tu amor paró 
en una estación que no era yo,  
dejándome en un tren que no tenía pista 
de porqué ni cómo se acabó aquélla
nuestra vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.