sábado, 23 de abril de 2016

Mereció la pena



Algo hizo convencerme
de que nunca me pertenecería nada de valor o de importancia.
Y me refiero,
a un amor de esos, sin arrogancia.
De que igual no lo merecía.
El tiempo parecía eterno,
corría solo para detenerse en cada esquina
en las que yo me sentía sola.
Mientras más lo pensaba, más me pesaba ese sentimiento.
Hasta que tomé agallas.
Tuve que matarlo,
lo callé dentro de mi.
Seguí mi camino allá donde me deparara,
y cuando en mi cabeza sólo golpeaba la palabra "desencanto"
fue la primera vez que no tropecé...
porque caí en tus brazos.
Aquél tiempo largo, en donde no sabía lo que era la suerte,
siendo siempre mi punto flaco,
fue quien hizo poder valorarte hoy.
Sé que no existe nadie como tú,
ni que nunca existió nadie
que supiera enamorarme como has llegado a hacerlo.
Eres más de lo que pude desear
y eso me hace dudar a veces de que seas solo un sueño.
E igual no está bien decirlo pero
mataría por ti, y moriría por ti.
Porque no hay nada más importante para mi de lo que eres tu.
Y si tengo que agradecer algo,
es de haberte encontrado a ti en mi camino.
Ahora sé que aquélla espera
y cada espina que dolió
mereció la pena.



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