viernes, 29 de abril de 2016

Las fracturas a la luz



Son mis manos un vagón libre.
Un frío diciembre.
Un eco de soledad
y la humedad de tristeza.
Una espera perenne
de tono viñeta.
Son mis ojos tristes
y su mirada perdida
de color café sin compañía.
Es mi corazón idiota
que parpadea con la manía
de querer despacio y con prisas.
Soy yo
y mis errores de decisión arrepentida.
Fueron las palabras.
Las cartas envenenadas
por turroncitos de azúcar
en verbos sin acción.
Es una multitud
de recuerdos vintage en la cabeza
que ya no son.
Es mi actitud, ahora.
Es todo lo que quedo.
No sé exactamente qué me hizo trizas por dentro.
Pero todo esto son mis fracturas a la luz.
Y lo que sí sé, es que fuiste tú.

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