miércoles, 27 de abril de 2016

La estafa

Recurrí a la Alquimia para convertir
mi corazón en piedra,
pero ninguna ciencia es capaz de desechar
del humano su única belleza.
Pero es que tú, hiciste podredumbre 
cada poro virgen de mi piel, 
que ya sólo respira hiel madura. 
A veces, por las prisas,  
cometemos grandes fraudes a la sonrisa. 
Y yo contigo, estafé a mis sentimientos 
por hacerles creer que serías el principio activo 
que sujetase los cimientos del mañana. 
Y me equivocaba. 
Supongo que esperé demasiado de ti, 
o alomejor yo no valía tus buenas intenciones. 
El caso es que,  
las palabras, a veces, no tienen de verdad, 
ni la milimétrica migaja. 
Es el tiempo quien las define como estafa.



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